Llegar a la ciudad de Tunja es transportarse a siglos de historia, a caminos llenos de memoria, arte, tradiciones, educación y tesoros arquitectónicos únicos en Latinoamérica.
Al Ingresar por el norte de la ciudad, la bienvenida la da el Parque Histórico y Monumento Nacional "Puente de Boyacá", donde el visitante se transporta a un momento histórico importante en el nacimiento de la República de Colombia.
Continuando la ruta, 15 minutos después, el centro de la ciudad lo atrapara, lo envolverá en la atmósfera colonial, circundada de arte religioso, arquitectura mudéjar de gran influencia española-mozarabe, balcones de grandes extensiones, casas en piedra y madera, un Bolívar que mira triunfante en direccion del Puente de Boyacá, y si el visitante espera la noche, las luces de los faroles iluminaran los fantasmas de las calles en piedra y rustica, un libro vivo de historia colombiana.
La historia no solo recorre las calles del centro histórico, hay puntos distantes donde los museos, universidades, monumentos e iglesias recogen tradiciones de diferentes épocas de la historia de la ciudad.
Visitar a Tunja es como hacer un viaje en el tiempo, para admirar, en un solo lugar, la más espectacular colección del legado artístico y cultural del corazón de Colombia.
Franck J. Marín